Acá les dejo una invitación con motivo de bautizo de una ahijada de Castillo Velasco.
El documento en mejores condiciones de visibilidad obra en poder del ayuntamiento de San Antonino Castillo Velasco.
Como se podrán dar cuenta, fue su esposa de José María del Castillo Velasco la señora Luz León, hija del gran general huajuapense Don Antonio de León.
San Antonino Castillo Velasco pueblo zapoteco originario de valles centrales, de gente creativa y trabajadora, de gente honesta y de buena ley. Es cuna del Jarabe del Valle, pueblo de hortelanos y floricultores. De su cocina son las empanadas de amarillo y entre sus artesanías está el bordado "hazme si puedes". San Antonino es un pueblo que a la manera del río caudaloso va dejando a su paso la simiente generosa de la grandeza humana.
martes, 5 de marzo de 2013
miércoles, 2 de enero de 2013
Vigencia de las tradiciones
Como cada año.
Esta ocasión no fue la excepción, los festejos religiosos que se celebran desde los días previos a la Noche Buena y hasta el 6 de enero, a través de la mayordomía del Niño Dios, se realizaron en un ambiente que conserva mucho de la tradición.
Niños y niñas son vestidos como ángeles y pastorcillos para acompañar el nacimiento que se levanta en casa del mayordomo; un nacimiento que se caracteriza por adornos coloridos con frutas naturales y abundantes motivos navideños.
De las mayordomías de San Antonino, sin duda, la del Niño Dios, es una de las principales; sin embargo, es rebasada por la de San Lázaro, cuyos mayordomos vienen formados desde el año 2000 y hasta el 2016 para conmemorar a este santo. Irónicamente, la fiesta del Patrón San Antonino, tiene años que carece de Mayordomo.
Acá una fotografía de los ángeles, en una escenografía de los hermanos Delfino y Timoteo (+), sin fecha, pero aproximadamente por 1950, como un regalo de año nuevo para todos los amigos y originarios de San Antonino Castillo Velasco.
Esta ocasión no fue la excepción, los festejos religiosos que se celebran desde los días previos a la Noche Buena y hasta el 6 de enero, a través de la mayordomía del Niño Dios, se realizaron en un ambiente que conserva mucho de la tradición.
Niños y niñas son vestidos como ángeles y pastorcillos para acompañar el nacimiento que se levanta en casa del mayordomo; un nacimiento que se caracteriza por adornos coloridos con frutas naturales y abundantes motivos navideños.
De las mayordomías de San Antonino, sin duda, la del Niño Dios, es una de las principales; sin embargo, es rebasada por la de San Lázaro, cuyos mayordomos vienen formados desde el año 2000 y hasta el 2016 para conmemorar a este santo. Irónicamente, la fiesta del Patrón San Antonino, tiene años que carece de Mayordomo.
Acá una fotografía de los ángeles, en una escenografía de los hermanos Delfino y Timoteo (+), sin fecha, pero aproximadamente por 1950, como un regalo de año nuevo para todos los amigos y originarios de San Antonino Castillo Velasco.
jueves, 20 de diciembre de 2012
Irrefrenables robos en el campo
Todos se quejan.
La delincuencia ha tomado como área de asalto permanente el campo de San Antonino y, sin duda, de los municipios aledaños.
Campesinos se quejan de que les siguen robando el cable de cobre, las bombas de agua de los pozos, los tinacos, los insumos agrícolas que dejan en sus terrenos de cultivo y hasta parte de las cosechas.
Estas acciones se registran principalmente a altas horas de la noche, cuando ya no hay gente en las área de cultivo.
Se comenta, asimismo, las experiencias de campesinos que han querido establecer algún granero o granja en sus terrenos en el campo y cómo han sido asaltados porque forzando candados y cadenas les han robado todas sus pertenencias y hasta sus animales.
¿Indicios, sospechosos, culpables? No hay. La gente de San Antonino en general se ha caracterizado por ser tradicionalmente personas honestas.
Esta situación lamentable se da desde hace un par de años y ahora es más recurrente.
Qué pena.
La delincuencia ha tomado como área de asalto permanente el campo de San Antonino y, sin duda, de los municipios aledaños.
Campesinos se quejan de que les siguen robando el cable de cobre, las bombas de agua de los pozos, los tinacos, los insumos agrícolas que dejan en sus terrenos de cultivo y hasta parte de las cosechas.
Estas acciones se registran principalmente a altas horas de la noche, cuando ya no hay gente en las área de cultivo.
Se comenta, asimismo, las experiencias de campesinos que han querido establecer algún granero o granja en sus terrenos en el campo y cómo han sido asaltados porque forzando candados y cadenas les han robado todas sus pertenencias y hasta sus animales.
¿Indicios, sospechosos, culpables? No hay. La gente de San Antonino en general se ha caracterizado por ser tradicionalmente personas honestas.
Esta situación lamentable se da desde hace un par de años y ahora es más recurrente.
Qué pena.
viernes, 14 de diciembre de 2012
El mensajero de la muerte
Es una creencia común.
Aunque su simbolismo tiene que ver con la transformación de la oruga en mariposa, aquí se trata de una mariposa ya desarrollada y con características específicas.
Su color, por ejemplo, que va del negro al café oscuro y gris con orlas blancas que semejan un antifaz tenebroso pegado sobre la pared.
Les llaman "ratón viejo".
En cierta forma, por su cuerpo grande y peludo, se justifica su apodo, pero también, entre la comunidad, sobre todo, entre la gente mayor, es considerada como el mensajero de la muerte.
Es una mariposa negra y grande que aparece de repente en un lugar de la casa y que, según la tradición, anuncia la muerte de algún cercano o conocido.
Me imagino que hemos fallado en la representación de la muerte como un articulado esqueleto firme. Eso no es posible.
La muerte debe ser algo más parecido a esas mariposas grandes y oscuras que levantan el vuelo con todo y uno y a lo mejor lo acompañan a un lugar oscuro del que se debe de salir según el karma.
Por si las dudas, los mayores dicen que sólo afecta a los que creen en eso.
Menos mal.
Aunque su simbolismo tiene que ver con la transformación de la oruga en mariposa, aquí se trata de una mariposa ya desarrollada y con características específicas.
Su color, por ejemplo, que va del negro al café oscuro y gris con orlas blancas que semejan un antifaz tenebroso pegado sobre la pared.
Les llaman "ratón viejo".
En cierta forma, por su cuerpo grande y peludo, se justifica su apodo, pero también, entre la comunidad, sobre todo, entre la gente mayor, es considerada como el mensajero de la muerte.
Es una mariposa negra y grande que aparece de repente en un lugar de la casa y que, según la tradición, anuncia la muerte de algún cercano o conocido.
Me imagino que hemos fallado en la representación de la muerte como un articulado esqueleto firme. Eso no es posible.
La muerte debe ser algo más parecido a esas mariposas grandes y oscuras que levantan el vuelo con todo y uno y a lo mejor lo acompañan a un lugar oscuro del que se debe de salir según el karma.
Por si las dudas, los mayores dicen que sólo afecta a los que creen en eso.
Menos mal.
sábado, 24 de noviembre de 2012
Como en los viejos tiempos
La Revolución es la Revolución.
Y la Heroica Villa de San Antonino Castillo Velasco, que se ganó honrosamente el título de Heroica en la defensa de la legalidad y la justicia, no podía dejar de festejar esta importante fecha, este 20 de noviembre del 2012.
Como se percibe en las fotografías antiguas del municipio, publicadas con anterioridad aquí, son muy similares a las de ahora. En esta ocasión fueron los padres, maestros y los niños de preescolar y las guarderías de San Antonino, quienes organizaron un desfile sumamente emotivo, porque los adultos se vistieron con el traje típico y los niños igual, con motivos revolucionarios.
Sus carros alegóricos recuerdan una época en la que el pueblo hizo valer el derecho de reivindicar su libertad y autonomía.
Niños, padres y maestros, participaron con júbilo y entusiasmo.
Qué buen ejemplo, felicidades a todos.
Y la Heroica Villa de San Antonino Castillo Velasco, que se ganó honrosamente el título de Heroica en la defensa de la legalidad y la justicia, no podía dejar de festejar esta importante fecha, este 20 de noviembre del 2012.
Como se percibe en las fotografías antiguas del municipio, publicadas con anterioridad aquí, son muy similares a las de ahora. En esta ocasión fueron los padres, maestros y los niños de preescolar y las guarderías de San Antonino, quienes organizaron un desfile sumamente emotivo, porque los adultos se vistieron con el traje típico y los niños igual, con motivos revolucionarios.
Sus carros alegóricos recuerdan una época en la que el pueblo hizo valer el derecho de reivindicar su libertad y autonomía.
Niños, padres y maestros, participaron con júbilo y entusiasmo.
Qué buen ejemplo, felicidades a todos.
lunes, 5 de noviembre de 2012
Artesanía desaparecida de San Antonino
Rescatada por el álbum de Pilo, esta fotografía tomada a principios de los años 1900 muestra a los artesanos de flores naturales y sus extraordinarias obras.
Al igual que sucede con la flor inmortal, que poco a poco va desapareciendo, por ser pocos los artesanos que cultivan esta artesanía, los adornos florales como los que se muestran en la fotografía, prácticamente han desaparecido.
Si bien es cierto que los arreglos florales tienen una gran presencia hoy en día en las festividades religiosas, cívicas y sociales de San Antonino---un pueblo que se ganó el título de jardín del valle, entre otros, gracias a su cultivo de las más diversas flores---, hoy realmente nadie se ocupa de realizar adornos como los que se ven en la gráfica.
Claro, los pocos artesanos que trabajan la flor inmortal, todavía realizan, especialmente calendas. Pero el arte floral, que sería propiamente de flores vivas, ha desaparecido.
Aquí la foto antigua, como nostalgia de algo que se fue.
martes, 30 de octubre de 2012
Inicia celebración de muertos
Hasta el frío es más intenso.
Algo raro tienen estas fechas porque los colores, los aromas y los sabores son especiales.
La flor de cempachúsil resucita por estas fechas. El color y el aroma de esta flor, cuando es criolla, aunque pequeña, es mucho más espectacular y fuerte.
En San Antonino se comienzan a bordar los adornos con tejocote, granada de la india y plátano macho, que generan no sólo una combinación de colores y formas maravillosas que cuelgan de los altares de muerto, sino principalmente, el olor que genera y que invita a la introspección y el confort.
La industria del pan en San Antonino, que es una de las más fuertes, tiene en estas fechas sus días de gloria con el pan de muerto en tamaños de los más variados con las recetas más exquisitas y que le han dado mucha fama a este pueblo y que incluso, ha trascendido las fronteras nacionales.
El pan de muerto es un pan fino de yema, que llega a medir hasta setenta centímetros de diámetro y que, además de adornar el altar familiar, se corta en rebanadas para acompañar el chocolate caliente.
Se incrementa de igual manera la producción del mole de guajolote, que se acompaña con tamales de tavache, que es lo más parecido a los tamales de hoja de plátano, pero en este caso, la masa sin mole y envueltos en hojas de maíz, completamente planos que simulan pequeñas tortillas cuadradas y cuya combinación con el mole genera uno de los sabores más exquisitos de la cocina tradicional mexicana.
Los campos, como los hogares de San Antonino, se llenan de la flor de gallo, que hace muchos años San Antonino producía en toneladas para el mercado nacional y que hoy varios estados producen.
Vivos olores, colores y sabores inundan con una magia espectacular de un pueblo, que al igual que muchos en el país, honran a sus muertos con respeto y alegría.
Algo raro tienen estas fechas porque los colores, los aromas y los sabores son especiales.
La flor de cempachúsil resucita por estas fechas. El color y el aroma de esta flor, cuando es criolla, aunque pequeña, es mucho más espectacular y fuerte.
En San Antonino se comienzan a bordar los adornos con tejocote, granada de la india y plátano macho, que generan no sólo una combinación de colores y formas maravillosas que cuelgan de los altares de muerto, sino principalmente, el olor que genera y que invita a la introspección y el confort.
La industria del pan en San Antonino, que es una de las más fuertes, tiene en estas fechas sus días de gloria con el pan de muerto en tamaños de los más variados con las recetas más exquisitas y que le han dado mucha fama a este pueblo y que incluso, ha trascendido las fronteras nacionales.
El pan de muerto es un pan fino de yema, que llega a medir hasta setenta centímetros de diámetro y que, además de adornar el altar familiar, se corta en rebanadas para acompañar el chocolate caliente.
Se incrementa de igual manera la producción del mole de guajolote, que se acompaña con tamales de tavache, que es lo más parecido a los tamales de hoja de plátano, pero en este caso, la masa sin mole y envueltos en hojas de maíz, completamente planos que simulan pequeñas tortillas cuadradas y cuya combinación con el mole genera uno de los sabores más exquisitos de la cocina tradicional mexicana.
Los campos, como los hogares de San Antonino, se llenan de la flor de gallo, que hace muchos años San Antonino producía en toneladas para el mercado nacional y que hoy varios estados producen.
Vivos olores, colores y sabores inundan con una magia espectacular de un pueblo, que al igual que muchos en el país, honran a sus muertos con respeto y alegría.
martes, 23 de octubre de 2012
Emotiva difusión del traje típico de San Antonino
Es de colección.
La Cerillera La Central tiene un producto que se llama "Manola Elgante", que es una caja pequeña de cerillos de unos 4.5 por 6 centímetros aproximadamente.
En el reverso de esta caja de cerillos aparece cada uno de 42 trajes típicos del país y es muy grato encontrar al traje típico de San Antonino Castillo Velasco.
La foto es de una muñeca de la Colección Conetl y está titulada como "Oaxaca San Antonio" y tiene un pie de foto que dice: "Es el vestido de la modestia. De popelina blanca y polaris tinto. Con banda de camballa y tlacoyal." Sólo les faltó decir que la blusa bordada se llama "Hazme si puedes".
¡Qué grato reconocimiento a la cultura de San Antonino!
viernes, 19 de octubre de 2012
Cuando el Padre Alberto Ostiz fue a la cárcel
Escrita con un estilo exquisito, la biografía del padre Alberto reseña con amena narración---que uno podría estar viendo literalmente---, cada parte de su vida.
Cita en su biografía Padre Alberto cuando fue a la cárcel, en sus propias palabras:
Ya llevaba en aquel mes lejano
del año de 1980, unos meses en el Colegio de Matagallinas – Ayutla –Mixe, que la Consagración Salesiana
tiene para la formación de “Mejoradores de las Comunidades Indígenas”.
Eran las fiestas de San Pablo,
Ayutla. La víspera fuimos a la fiesta con los alumnos del Colegio. Yo iba como
responsable de uno de los grupos de muchachos de 14 y 15 años. Ya habíamos
asistido en diversos festejos. La
Noche se había adueñado del pueblo y unas cuantas luces
mortecinas apenas permitían distinguir el pavimento terroso y polvoriento y
esquivar los surcos de aguas residuales, que discurrían por doquier,
testimoniando la falta de drenaje y por tanto, de higiene. Las huellas de miles
de huaraches, venidos de los ranchos, se mezclaban con el lodo de las aguas
negras. De los puntos más oscuros de las callejuelas fluían emanaciones
repugnantes, que evidenciaban la falta absoluta de baños públicos.
Se me acercaron varios alumnos
de mi grupo para anunciarme con voz entrecortada que a uno de sus compañeros lo
habían metido en la cárcel.
Uno de los policías lo habían
sorprendido haciendo aguas (orinando), en un lugar apartado y discreto,
amparado por la oscuridad. Al no pagar la multa que le imponían cuando lo
encontraron in fraganti, por la sencilla razón de que no tenía dinero, lo
habían metido “al bote”. Lo que pasa es que en esos días y noches de las
fiestas patronales, las arcas del municipio se veían engordadas con las multas
de los que, urgidos por una necesidad fisiología convertían ciertos lugares más
discretos en baños públicos. Esa era en definitiva la indiscreción tremenda y
la falta a la moral cometida por unos de mis alumnos en aquella noche, víspera
de las fiestas de San Pablo y que motivo su encerrona. ¡Qué lástima que la solicitud evidenciada por los
servidores del orden público del municipio en este sentido y que cumplía con la
finalidad de sufragar los gastos de la pólvora quemada y de el alcohol ingerido
no se reflejara en acciones más perentorias!
Ante aquel hecho tan
desproporcionado e injusto, algo se tambaleo en mi cerebro y me encaminé rápido
al municipio, aspirando bocanadas de pasmo e indignación, que, al verme frente
a frente ante la Autoridad
y separado sólo por una mesa, exhalé con una mezcla de argumentos para mí más
que convincentes.
Eché en cara la falta de
infraestructura y completamente de servicios higiénicos. Resalté la basura
esparcida generosamente por todo el pueblo. Argumenté con una ley que prohíbe
encarcelar a un menor. Ofrecí pagar yo el importe de la multa. Fue todo inútil.
Hablé con la vehemencia arrebatada de un español, y olvidé algo muy elemental
que estaba enfrentando a toda una cultura india. El resultado fue unas palabras
que no entendí, intercambiadas por la Autoridad y algunos
paisanos que me escoltaban y que en ese momento, como auténticos esbirros, se
me echaron encima y, a empellones me llevaron a la cárcel, verdadero tugurio
mal oliente y oscuro como mis ideas, convicciones y argumentos, entenebrecidos
por la realidad.
No había luz en el interior. Un
tufo sospechoso me puso en guardia y por prudencia no me atrevía a dar un paso
más y perderme en aquella densa y mal oliente oscuridad. Saqué mi mechero del
bolsillo, lo encendí y vi que las manos toscas inseguras de un borracho
pretendían arrebatarme el único mini faro que esparcía su tenue luz sobre un
mar de cuerpos tendidos en el suelo y otros, apoyados en las paredes toscas y
sombrías. El mechero dejó de alumbrar y, de un empellón, el borrachito perdió
el equilibrio y creo que dio por los suelos dentro de mi falta de libertad me
sentí liberado.
Pasaron minutos largos.
Rápidamente corrió la noticia de mi encierro y llegó a oídos de los Salesianos.
Uno corrió a la puerta de la cárcel y en acento, que no podía disimular ser
extranjero comenzó a lanzarme frases de aliento que llegaban muy lejanas como a
un náufrago en la noche: “Padre, está usted como San Pablo en la cárcel” “La
comunidad de fieles está rezando por usted”. “¡Ánimo, ánimo!”.
A penas había pasado media hora
cuando me liberaron. Qué bien se había cumplido el reclamo “me metí de redentor
y salí crucificado”.
lunes, 15 de octubre de 2012
Organización ciudadana para el desarrollo
Hace 33 años el padre Elpidio Martínez y las entonces autoridades municipales encabezadas por el presidente municipal Marcelino Sánchez Hernández, con su cabildo y el comité ciudadano de mejoras, llevaron a cabo la bendición de la obra que mejoró la imagen del panteón municipal de San Antonino, el 7 de octubre de 1979.
Esta fachada es la que conserva actualmente el panteón municipal y es un ejemplo de la organización ciudadana para contribuir al mejoramiento de la infraestructura urbana.
Aunque han existido altibajos de la cooperación ciudadanía-gobierno para impulsar estas acciones, -dependiendo en mayor medida del liderazgo de la autoridad municipal en turno-, aún cuando no haya buena relación con las autoridades municipales, los ciudadanos de San Antonino se organizan para mejorar su obra pública, como sucede actualmente con los trabajos de mantenimiento del templo católico, obra que es realizada entre la ciudadanía y el parroco local.
¡Qué buena costumbre!
lunes, 8 de octubre de 2012
Emotivo aniversario del Padre Alberto
Cumplió 73 años.
Este domingo 7 de octubre el padre Alberto Ostiz cumplió un aniversario más de vida.
Por ese motivo un numeroso contingente de amigos y fieles se dieron cita desde temprana hora en la Casa Hogar "San Lázaro" para cantarle las mañanitas y ofrecerle un pastel y sabrosas botanas que fueron repartidas entre los asistentes.
Hombres, mujeres y niños convivieron con los huéspedes de la Casa Hogar que alegremente festejaba el cumpleaños del principal promotor y fundador de ese espacio de caridad y amor al prójimo desvalido.
Voluntarios participaron con música de órgano y señoras prepararon tamales y atole que fueron degustados por los concurrentes.
En el marco de este festejo, el Padre Alberto ofició la eucaristía y en su lúcida homilía recordó que nacimos para servir y que la mayor felicidad del ser humano es dar felicidad.
Felicidades al Padre Alberto Ostiz.
miércoles, 3 de octubre de 2012
Alas de ángel
Alas de ángel
llegas del paraíso,
la incertidumbre acecha,
más no mella tu confianza
porque tu escudo es la virtud
que brilla sin mácula
Alas de ángel
alumbra este nimbo
con tu inocencia
y aviva la esperanza
de un mundo mejor
(Alas de ángel para los pastores de las festividades del nacimiento del niño Dios elaboradas por los hermanos Delfino (+) y Timoteo López (+), foto cercana a 1960).
jueves, 20 de septiembre de 2012
Festejos Patrios en San Antonino
Sin fecha.
Del archivo extraviado de los hermanos Delfino y Timoteo López, presentamos esta preciosa fotografía en la que se nota el esmero con que la gente de San Antonino participaba en el desfile de las fiestas patrias.
Hoy todavía se acostumbra, aunque no con la misma creatividad en los carros alegóricos. Ya que sólo participa en el desfile el carro que transporta a la América, que es la señorita que entona el Himno Nacional completo en las festividades con motivo del 15 de septiembre. De igual modo desfilan las autoridades municipales, los integrantes de la Junta Patriótica, las delegaciones de las escuelas de la comunidad y los charros locales.
No en todos los municipios del Estado se acostumbra a elegir a la América.
Lástima. Es una buena costumbre.
Del archivo extraviado de los hermanos Delfino y Timoteo López, presentamos esta preciosa fotografía en la que se nota el esmero con que la gente de San Antonino participaba en el desfile de las fiestas patrias.
Hoy todavía se acostumbra, aunque no con la misma creatividad en los carros alegóricos. Ya que sólo participa en el desfile el carro que transporta a la América, que es la señorita que entona el Himno Nacional completo en las festividades con motivo del 15 de septiembre. De igual modo desfilan las autoridades municipales, los integrantes de la Junta Patriótica, las delegaciones de las escuelas de la comunidad y los charros locales.
No en todos los municipios del Estado se acostumbra a elegir a la América.
Lástima. Es una buena costumbre.
viernes, 14 de septiembre de 2012
La Matlacihuatl
Es real.
Dentro de las leyendas más difundidas y heredadas del mundo prehispánico existe la de la Matlacihuatl.
Existen muchas versiones y a millares de personas les consta que la Matlacihuatl existe.
La excepción no podía ser San Antonino Castillo Velasco, porque cuando alguien bebe en exceso, se vuelve candidato para conocer a la Matlacíhuatl o más bien, ella lo buscará y en castigo por abusar de las bebidas tratará de perderlo y lastimarlo, exponiéndolo, incluso, a la muerte.
Tal es la situación que nos pasó el otro día, en la boda a la que fuimos invitados y en la que el mezcal abusó de nosotros.
Serían como las ocho de la noche cuando ví que una mujer de formas excesivamente atractivas, con un vestido blanco de una sola pieza, ajustado al cuerpo, de pelo suelto largo y negro y de piel morena clara me coqueteaba abiertamente.
De su rostro de pómulos anchos destacaban sus grandes ojos negros y oblicuos, en los que se levantaban pequeñas y finas cejas sobre una frente que se estrechaba hacia arriba. Su nariz un poco chata le daba un aire de resolución, mientras sus carnosos y rojos labios de una boca mediana se entreabrían para mostrar una alineada y blanca dentadura.
El mentón de durazno, como una perla, se destacaba de su delgado cuello.
"¡Qué mujer indígena tan bella!", pensé.
No era delgada ni robusta, pero sí una mujer de formas macizas y eróticas.
De verla nada más uno la seguía y la seguí.
En la oscuridad de la noche su vestido blanco, con un escote generoso y sin mangas, reflejaba la luz de la luna como una lámpara que orientaba a uno en las sombras.
Avanzaba y volteaba hacia atrás, por donde venía yo, y me sonreía y su sonrisa derretía y daban ganas de tomarla, abrazarla y tumbarla en el piso con un loco deseo. Pero lista la chamaca, que parecía de unos 25 o 27 años, avanzaba más y no se dejaba atrapar incitando más a su perseguidor.
Alrededor de ambos todo giraba vertiginosamente.
El mareo y el vómito amenazaban terminar aquella persecución, pero el deseo era más fuerte y la promesa de la captura alejaban cualquier malestar.
Cuando parecía que la había extraviado, una voz me volvió a la realidad. Me ví entrando a la zanja del carrizal, en lo más profundo del monte, donde se ha ahogado más de uno aunque sepan nadar.
La voz era del personal del basurero municipal que desde su viejo camión y con los faros apuntando gritaban, ¡cuidado, deténgase, se va a ahogar!
Me ayudaron a salir y dijeron "pinche licenciado, qué anda haciendo a estas horas de la noche por estos lugares. Mire cómo viene descalzo y todo picado de espinas, ¿qué busca? ¿qué pretende? ¿matarse? ¿Alguien más venía con usted?"
Yo denegué.
No podía hablar, estaba entumido y desorientado y temeroso de que la chica que había perseguido se la hubiera tragado el pantano, con las terribles consecuencias de ser involuntario accesorio en un deceso.
Después todo se oscureció.
Cuando abrí los ojos estaba tendido en una camilla del Centro de Salud municipal. Estaba amaneciendo y un fuerte ruido de la puerta al azotarse me había despertado.
No había absolutamente nadie. Toda la cabeza me dolía. Yacía acostado en calzoncillos, con los brazos y las piernas vendadas en gran medida, por las diligentes curaciones que alguien me procuró.
Por el ventanal descubrí que el ruido de la puerta lo había provocado la enfermera que al retirarse y desde fuera del consultorio, se detuvo momentáneamente para mirar a través del cristal.
Me sonrió de una manera fría y espeluznante para alejarse con una rapidez extraordinaria.
"¡Qué curvas! ¡Qué cuerpazo!" me dije para mis adentros.
Entonces, como si me hubieran echado un balde de agua helada en todo el cuerpo, descubrí que ese bello rostro y esa sonrisa irónica eran los de la misma chica que yo había perseguido en medio de la noche...
Dentro de las leyendas más difundidas y heredadas del mundo prehispánico existe la de la Matlacihuatl.
Existen muchas versiones y a millares de personas les consta que la Matlacihuatl existe.
La excepción no podía ser San Antonino Castillo Velasco, porque cuando alguien bebe en exceso, se vuelve candidato para conocer a la Matlacíhuatl o más bien, ella lo buscará y en castigo por abusar de las bebidas tratará de perderlo y lastimarlo, exponiéndolo, incluso, a la muerte.
Tal es la situación que nos pasó el otro día, en la boda a la que fuimos invitados y en la que el mezcal abusó de nosotros.
Serían como las ocho de la noche cuando ví que una mujer de formas excesivamente atractivas, con un vestido blanco de una sola pieza, ajustado al cuerpo, de pelo suelto largo y negro y de piel morena clara me coqueteaba abiertamente.
De su rostro de pómulos anchos destacaban sus grandes ojos negros y oblicuos, en los que se levantaban pequeñas y finas cejas sobre una frente que se estrechaba hacia arriba. Su nariz un poco chata le daba un aire de resolución, mientras sus carnosos y rojos labios de una boca mediana se entreabrían para mostrar una alineada y blanca dentadura.
El mentón de durazno, como una perla, se destacaba de su delgado cuello.
"¡Qué mujer indígena tan bella!", pensé.
No era delgada ni robusta, pero sí una mujer de formas macizas y eróticas.
De verla nada más uno la seguía y la seguí.
En la oscuridad de la noche su vestido blanco, con un escote generoso y sin mangas, reflejaba la luz de la luna como una lámpara que orientaba a uno en las sombras.
Avanzaba y volteaba hacia atrás, por donde venía yo, y me sonreía y su sonrisa derretía y daban ganas de tomarla, abrazarla y tumbarla en el piso con un loco deseo. Pero lista la chamaca, que parecía de unos 25 o 27 años, avanzaba más y no se dejaba atrapar incitando más a su perseguidor.
Alrededor de ambos todo giraba vertiginosamente.
El mareo y el vómito amenazaban terminar aquella persecución, pero el deseo era más fuerte y la promesa de la captura alejaban cualquier malestar.
Cuando parecía que la había extraviado, una voz me volvió a la realidad. Me ví entrando a la zanja del carrizal, en lo más profundo del monte, donde se ha ahogado más de uno aunque sepan nadar.
La voz era del personal del basurero municipal que desde su viejo camión y con los faros apuntando gritaban, ¡cuidado, deténgase, se va a ahogar!
Me ayudaron a salir y dijeron "pinche licenciado, qué anda haciendo a estas horas de la noche por estos lugares. Mire cómo viene descalzo y todo picado de espinas, ¿qué busca? ¿qué pretende? ¿matarse? ¿Alguien más venía con usted?"
Yo denegué.
No podía hablar, estaba entumido y desorientado y temeroso de que la chica que había perseguido se la hubiera tragado el pantano, con las terribles consecuencias de ser involuntario accesorio en un deceso.
Después todo se oscureció.
Cuando abrí los ojos estaba tendido en una camilla del Centro de Salud municipal. Estaba amaneciendo y un fuerte ruido de la puerta al azotarse me había despertado.
No había absolutamente nadie. Toda la cabeza me dolía. Yacía acostado en calzoncillos, con los brazos y las piernas vendadas en gran medida, por las diligentes curaciones que alguien me procuró.
Por el ventanal descubrí que el ruido de la puerta lo había provocado la enfermera que al retirarse y desde fuera del consultorio, se detuvo momentáneamente para mirar a través del cristal.
Me sonrió de una manera fría y espeluznante para alejarse con una rapidez extraordinaria.
"¡Qué curvas! ¡Qué cuerpazo!" me dije para mis adentros.
Entonces, como si me hubieran echado un balde de agua helada en todo el cuerpo, descubrí que ese bello rostro y esa sonrisa irónica eran los de la misma chica que yo había perseguido en medio de la noche...
lunes, 10 de septiembre de 2012
Chocolateatole
Es una bebida prehispánica.
En realidad son dos bebidas, por un lado el atole de maíz caliente, caliente y por el otro lado el pinol, que se prepara con maíz, cacao y canela en un batidor, que es el recipiente que favorece la espuma.
Si sirve primero la espuma y luego el atole caliente en porciones similares. Algunas personas acostumbran a moverlo para revolver ambas bebidas, con una madera plana que se llama alcahuete.
Por lo general se desayuna los días domingos, en fiestas o en actos importantes de la familia.
Aquí una foto de Lalia, cuando preparaba en el mercado de San Antonino uno de los mejores chocolateatoles.
En realidad son dos bebidas, por un lado el atole de maíz caliente, caliente y por el otro lado el pinol, que se prepara con maíz, cacao y canela en un batidor, que es el recipiente que favorece la espuma.
Si sirve primero la espuma y luego el atole caliente en porciones similares. Algunas personas acostumbran a moverlo para revolver ambas bebidas, con una madera plana que se llama alcahuete.
Por lo general se desayuna los días domingos, en fiestas o en actos importantes de la familia.
Aquí una foto de Lalia, cuando preparaba en el mercado de San Antonino uno de los mejores chocolateatoles.
viernes, 24 de agosto de 2012
Destacadas observaciones de monografìa antigua
Son hechos destacados.
Efectivamente, me están comentando algunas observaciones interesantes derivadas de la monografía antigua de San Antonino, como el hecho de que, a esas fechas ---a fines del siglo XIX---, era considerada una comunidad muy higiénica en cuyas casas abundaban los jardines y los huertos.
El otro comentario que me hacen es que limitaba con San Jacinto Ocotlán y que por efecto de las hectáreas que ha venido perdiendo históricamente frente al municipio vecino, hoy ya no llegan hasta allá sus límites.
Asimismo, la fecha que los manuscritos antiguos señalan fijan con mayor antigûedad la fundación del municipio de San Antonino.
Qué buen detalle.
Gracias por los comentarios. San Antonino es un pueblo con historia.
Efectivamente, me están comentando algunas observaciones interesantes derivadas de la monografía antigua de San Antonino, como el hecho de que, a esas fechas ---a fines del siglo XIX---, era considerada una comunidad muy higiénica en cuyas casas abundaban los jardines y los huertos.
El otro comentario que me hacen es que limitaba con San Jacinto Ocotlán y que por efecto de las hectáreas que ha venido perdiendo históricamente frente al municipio vecino, hoy ya no llegan hasta allá sus límites.
Asimismo, la fecha que los manuscritos antiguos señalan fijan con mayor antigûedad la fundación del municipio de San Antonino.
Qué buen detalle.
Gracias por los comentarios. San Antonino es un pueblo con historia.
miércoles, 22 de agosto de 2012
Cuando San Antonino era la tiranía de la grana cochinilla
Es una foto del archivo del buen Philo.
En esta foto se demuestra la técnica de crianza de la grana cochinilla de los paisanos de San Antonino a principios del siglo XX.
De acuerdo con una colección de decretos y disposiciones normativas del Gobierno del Estado de Oaxaca que abarca información del siglo XIX y XX, resulta que San Antonino era una potencia en la producción de la grana cochinilla.
Hoy en día no sólo se ha perdido este cultivo, sino que se desconoce la extraordinaria tradición que existía sobre este tinte que se exportaba principalmente a España.
viernes, 17 de agosto de 2012
La leyenda del espejo del alma
Dice Cat Zampancú que fue cierto.
Hace muchos años, cuando todavía la carretera de Oaxaca para Puerto Angel era un estrecho pasillo de tierra rodeado de inmensos montes y no existía el transporte como hoy en día, pues se utilizaban carretas, caballos y mulas para transportarse a largas distancias, encontraron en los campos de cultivo de San Antonino a un árabe con un camello herido de una pata y que en un mal español buscaba agua y comida para continuar su camino para Oaxaca.
Los campesinos le compartieron su comida y le sirvieron suficiente agua de pozo para él y su camello.
Como caía la tarde y el hombre aquel estaba realmente muy afectado le ofrecieron hospedaje en el pueblo.
El árabe accedió únicamente a descansar un par de noches y tratar de curarle la pata al camello, pues aseguraba que lo venían persiguiendo desde lejanas tierras para matarlo.
Como la lesión que traía el camello se complicó, el árabe decidió que sacrificaría al camello y lo enterraría por ahí, pero los campesinos le ofrecieron comprárselo con la seguridad de que lo mantendrían bien escondido para no dejar rastro de que el árabe pasó por estas tierras.
El árabe vio que las intenciones de la gente de San Antonino eran desinteresadas, nobles y de ayuda sincera, y como tampoco quería matar a su inseparable amigo y compañero, accedió a vendérselos, con la condición de que lo mantuvieran bien escondido durante un largo rato.
Cuando los campesinos ubicaron el lugar en el que residiría el camello se organizaron para realizar jornadas de vigilancia e impedir el paso de extraños y el árabe quedó maravillado con la inteligencia práctica de los paisanos de modo que les pidió un favor: que le guardaran una pequeña alfombra que perteneció a sus antepasados y que si en un año no regresaba, que enterraran la alfombra a siete metros de profundidad para que él sintiera que esa prenda estaría mejor así.
Los campesinos se organizaron y construyeron un horno de adobe al fondo del solar y sellaron cuidadosamente el centro de la base del horno, en el que pusieron a buen resguardo a la vista del árabe su alfombra dentro de un baúl. Y le prometieron que no utilizarían el horno y que lo abrirían hasta que el árabe regresara, incluso, le ofrecieron el tiempo que el quisiera.
El árabe les agradeció su amabilidad y dicen que prácticamente no descansó día y noche porque contaba historias con mucho ingenio. También le ofrecieron esconderlo, pero él no accedió y tras un par de días continuó su camino en caballo que le regalaron con abundante comida para el camino.
Como fue un secreto bien guardado, sólo los campesinos que vivieron aquella circunstancia esperaron pacientemente el regreso del árabe. El camello se adaptó con rapidez a su escondite, pero como la infección de su pata era progresiva el animal se mostraba muy enfermo e incómodo y un día simplemente no se levantó y tal vez extrañando a su amo dejó de comer y de beber agua hasta que murió y lo enterraron completito, pese a las recomendaciones del árabe que, en caso de muerte del animal, se podía aprovechar su carne y su piel.
Pasó un año, dos años, tres, cuatro, cinco...muchos años, hasta que los campesinos, ya avanzados de edad, decidieron cumplir la promesa hecha al árabe.
Entonces, sacaron la alfombra del baúl escondido dentro de la base del horno y antes de proceder a enterrarla quisieron admirarla por curiosidad y extendiéndola se dieron cuenta que en realidad la alfombra era la capa exterior de un paquete envuelto en finas telas que protegían cuidadosamente un pedazo de un grueso espejo con un pedazo también de un marco de oro.
Sin embargo, cuando se miraron en el espejo, cayeron en la cuenta de que en algunos casos reflejaba una luz intensa de brillantes colores hermosos y armónicos que rodeaban al cuerpo como si de éste emanara un arcoíris, aunque no fuera orientado hacia la luz solar.
En otros casos, el espejo se tornaba opaco, como cuando se miró un campesino enfermo y en la parte de su corazón se oscurecía. Cuando percibieron esta maravilla del espejo, cada uno fue pasando el espejo frente a ellos y comprobando que reflejaba la salud y los pensamientos de ellos porque su rostro se miraba en el espejo según la personalidad que tenían, habiendo gente de figura angelical, pero también uno que otro de rostro endemoniado.
Temerosos y desconcertados por aquel extraño fenómeno discutieron qué hacer con el espejo. La mayoría eran de la idea de enterrar todo el paquete, mientras que unos pocos, en los que se tornaba opaca la imagen, decían que la promesa hecha al árabe fue de enterrar la alfombra, no su contenido.
Imponiéndose la sensatez, decidieron envolver el espejo en la alfombra y resguardarlo nuevamente en el baúl escondido en el interior de la base del horno.
Dice Cat Zampancú que ese hecho fue contado por su bisabuelo de 94 años, cuando ella era una pequeñita y que él era el único sobreviviente que sabía la historia y que incluso, hoy todavía existe en San Antonino el semiderruido horno que conserva en sus entrañas ese insólito y maravilloso espejo.
Hace muchos años, cuando todavía la carretera de Oaxaca para Puerto Angel era un estrecho pasillo de tierra rodeado de inmensos montes y no existía el transporte como hoy en día, pues se utilizaban carretas, caballos y mulas para transportarse a largas distancias, encontraron en los campos de cultivo de San Antonino a un árabe con un camello herido de una pata y que en un mal español buscaba agua y comida para continuar su camino para Oaxaca.
Los campesinos le compartieron su comida y le sirvieron suficiente agua de pozo para él y su camello.
Como caía la tarde y el hombre aquel estaba realmente muy afectado le ofrecieron hospedaje en el pueblo.
El árabe accedió únicamente a descansar un par de noches y tratar de curarle la pata al camello, pues aseguraba que lo venían persiguiendo desde lejanas tierras para matarlo.
Como la lesión que traía el camello se complicó, el árabe decidió que sacrificaría al camello y lo enterraría por ahí, pero los campesinos le ofrecieron comprárselo con la seguridad de que lo mantendrían bien escondido para no dejar rastro de que el árabe pasó por estas tierras.
El árabe vio que las intenciones de la gente de San Antonino eran desinteresadas, nobles y de ayuda sincera, y como tampoco quería matar a su inseparable amigo y compañero, accedió a vendérselos, con la condición de que lo mantuvieran bien escondido durante un largo rato.
Cuando los campesinos ubicaron el lugar en el que residiría el camello se organizaron para realizar jornadas de vigilancia e impedir el paso de extraños y el árabe quedó maravillado con la inteligencia práctica de los paisanos de modo que les pidió un favor: que le guardaran una pequeña alfombra que perteneció a sus antepasados y que si en un año no regresaba, que enterraran la alfombra a siete metros de profundidad para que él sintiera que esa prenda estaría mejor así.
Los campesinos se organizaron y construyeron un horno de adobe al fondo del solar y sellaron cuidadosamente el centro de la base del horno, en el que pusieron a buen resguardo a la vista del árabe su alfombra dentro de un baúl. Y le prometieron que no utilizarían el horno y que lo abrirían hasta que el árabe regresara, incluso, le ofrecieron el tiempo que el quisiera.
El árabe les agradeció su amabilidad y dicen que prácticamente no descansó día y noche porque contaba historias con mucho ingenio. También le ofrecieron esconderlo, pero él no accedió y tras un par de días continuó su camino en caballo que le regalaron con abundante comida para el camino.
Como fue un secreto bien guardado, sólo los campesinos que vivieron aquella circunstancia esperaron pacientemente el regreso del árabe. El camello se adaptó con rapidez a su escondite, pero como la infección de su pata era progresiva el animal se mostraba muy enfermo e incómodo y un día simplemente no se levantó y tal vez extrañando a su amo dejó de comer y de beber agua hasta que murió y lo enterraron completito, pese a las recomendaciones del árabe que, en caso de muerte del animal, se podía aprovechar su carne y su piel.
Pasó un año, dos años, tres, cuatro, cinco...muchos años, hasta que los campesinos, ya avanzados de edad, decidieron cumplir la promesa hecha al árabe.
Entonces, sacaron la alfombra del baúl escondido dentro de la base del horno y antes de proceder a enterrarla quisieron admirarla por curiosidad y extendiéndola se dieron cuenta que en realidad la alfombra era la capa exterior de un paquete envuelto en finas telas que protegían cuidadosamente un pedazo de un grueso espejo con un pedazo también de un marco de oro.
Sin embargo, cuando se miraron en el espejo, cayeron en la cuenta de que en algunos casos reflejaba una luz intensa de brillantes colores hermosos y armónicos que rodeaban al cuerpo como si de éste emanara un arcoíris, aunque no fuera orientado hacia la luz solar.
En otros casos, el espejo se tornaba opaco, como cuando se miró un campesino enfermo y en la parte de su corazón se oscurecía. Cuando percibieron esta maravilla del espejo, cada uno fue pasando el espejo frente a ellos y comprobando que reflejaba la salud y los pensamientos de ellos porque su rostro se miraba en el espejo según la personalidad que tenían, habiendo gente de figura angelical, pero también uno que otro de rostro endemoniado.
Temerosos y desconcertados por aquel extraño fenómeno discutieron qué hacer con el espejo. La mayoría eran de la idea de enterrar todo el paquete, mientras que unos pocos, en los que se tornaba opaca la imagen, decían que la promesa hecha al árabe fue de enterrar la alfombra, no su contenido.
Imponiéndose la sensatez, decidieron envolver el espejo en la alfombra y resguardarlo nuevamente en el baúl escondido en el interior de la base del horno.
Dice Cat Zampancú que ese hecho fue contado por su bisabuelo de 94 años, cuando ella era una pequeñita y que él era el único sobreviviente que sabía la historia y que incluso, hoy todavía existe en San Antonino el semiderruido horno que conserva en sus entrañas ese insólito y maravilloso espejo.
lunes, 13 de agosto de 2012
Monografía antigua de San Antonino (1880)
Es un documento valioso para la historia de San Antonino.
A principios de 1880 el Gobierno del Estado de Oaxaca integró la Memoria Estadística del estado y con ese motivo solicitó a sus funcionarios para que documentaran una descripción de todos y cada uno de los pueblos de Oaxaca.
En seguida transcribo la parte que corresponde a San Antonino, la foto se la agregamos nosotros.
Jefatura
política del distrito de Ocotlán
Cuadro
sinóptico y estadístico de este distrito.
San
Antonino
Municipalidad
con 2,191 habitantes de los que 1,101 son hombres y 1,090 mujeres, por lo cual
tiene ayuntamiento compuesto de un presidente, cuatro regidores y un síndico
procurador.
Situación
geográfica y topográfica.
Este
pueblo está comprendido en los 16º 48´ de latitud N., y los 2º 28´ de longitud
E. Al Meridiano de México. El terreno en que se ubica es completamente plano,
sin que tenga ningunos accidentes. Su aspecto es pintoresco porque sus vecinos
son muy afectos a la agricultura, cultivan flores y árboles frutales, en
pequeños pero graciosos huertos bien aseados y cutivados con esmero. Sus
legumbres y frutas se expenden en esta cabecera y en la capital del estado y
los surten de verduras.
Límites
Confina
al N. Con San Cristóbal Ixcatlán, al O. con la cabecera, al S. Con San Jacinto
Ocotlán y al O. con Santa Ana Zegache.
Extensión
La
extensión superficial del terrno es de 1½ leguas cuadradas. Su mayor largo de
O. a P. Es de ½ legua, y su mayor ancho de S. a N. Igual.
Altitud
Está
situado a 1,250 metros de altura sobre el nivel del mar.
Temperatura
Su clima es templado y saludable; pero cuando las aguas son abundantes la
fiebre hace sus estragos en los habitantes. El aire dominante es el de O.
Viento
a que queda esta población
Está al
P. De la cabecera del distrito y al S. de la Capital del Estado.
Distancia
Dista
de la primera 300 varas y de la segunda 8 leguas.
Hidrología
fluvial
Este
pueblo tiene tres arroyos. El primero se llama Arroyo el Coyote, pasa por el
centro de la población y atraviesa sus terrenos de O a P.
El
segundo se titula arroyo de Llano Verde, pasa por las orillas del pueblo en
dirección del S.
El
tercero se conoce por Arroyo de Tocuela, y queda a 300 varas de esta población.
Edificios
públicos
Hay un templo en estado de ruina con una pequeña capilla; ambos
valdrán $6,000.
Una
casa municipal compuesta de 3 piezas, construida de adobe y teja. Se terminó su
construcción en el año de 1882; su valor es de $1,000.
Dos
pequeñas piezas destinadas para prisión de hombres y mujeres, construidas de
adobe y teja; su valor es de $200.
Un
salón pequeño y una pieza contigua a el destinadas para la instrucción
primaria, construidos de adobe y teja; su valor es de $400.
La casa
curatal se compone de 3 piezas construidas de adobe y teja, tiene un valor de
$800.
Un
panteón de pared de adobe, mide 80 varas en cuadro; su valor es de $500.
Historia
Por
unos documentos que se encuentran en el archivo del municipio, casi ilegibles,
consta que en el año de 1649 fundaron el pueblo Nicolás Hernández, Martín Angel
Toledo y Manuel Salmerón, ignorándose la procedencia de estos señores, así como
de dónde obtuvieron concesión para su fundación en los terrenos que hasta hoy
poseen, pues los títulos están en la capital de la República. El decreto de 24
de Noviembre de 1860 le dio el título de Heróico.
lunes, 6 de agosto de 2012
Exitosa Guelaguetza en San Antonino
Es una tradición.
Como cada año, se realiza la Guelaguetza en el cerrito de San Antonino, en el que participan las delegaciones oficiales que primero van al Auditorio Guelaguetza y luego se dirigen a San Antonino Castillo Velasco para realizar allí su presentación.
En ambos lunes del cerro, por el turno vespertino, se llevaron a cabo las danzas tradicionales ante un extraordinario número de turistas nacionales y extranjeros que colmaron el lugar para disfrutar de una fiesta en un entorno más provinciano.
Acá en la foto, la delegación de Tlacolula, representando la boda tradicional.
Enhorabuena por esta fiesta de todos.
Como cada año, se realiza la Guelaguetza en el cerrito de San Antonino, en el que participan las delegaciones oficiales que primero van al Auditorio Guelaguetza y luego se dirigen a San Antonino Castillo Velasco para realizar allí su presentación.
En ambos lunes del cerro, por el turno vespertino, se llevaron a cabo las danzas tradicionales ante un extraordinario número de turistas nacionales y extranjeros que colmaron el lugar para disfrutar de una fiesta en un entorno más provinciano.
Acá en la foto, la delegación de Tlacolula, representando la boda tradicional.
Enhorabuena por esta fiesta de todos.
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