Mostrando entradas con la etiqueta peregrinaciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta peregrinaciones. Mostrar todas las entradas

viernes, 20 de marzo de 2015

Quinto Viernes en San Antonino

En el marco de las celebraciones religiosas católicas, este viernes 20 de marzo se celebra el Quinto Viernes en San Antonino.

Se trata de una de las festividades más grandes que se realizan en la comunidad y que giran en torno a Lázaro el resucitado.

Esta imagen que se venera es considerada como sumamente milagrosa para la salud y existe una larga tradición de peregrinaciones a San Antonino, por esta causa.

Las personas que sufren de algún malestar adquieren en esta fecha flores o pañuelos, con los que rozan suavemente a la imagen de San Lázaro y posteriormente se las ponen en el lugar donde se identifican esas dolencias.

Al término de la misa de las siete de la noche, los mayordomos de esta festividad ofrecen el tradicional atole de panela, del que se dice, es también milagroso, ya que desde tiempos antiguos, cuando se instituyó la religión católica, mucha gente se ha curado de sus males al consumir este atole.

Se acompaña de pan blanco, recién salido de los hornos de los panaderos locales de San Antonino, cuya calidad es ampliamente reconocida.

El atole y los panes se distribuyen gratuitamente entre los asistentes y las personas pueden llevar jarras para que les compartan ese sabroso atole.

Obvia decir que el turismo religioso tiene en este lugar uno de sus nichos de mayor impacto.

El reparto del atole y el pan blanco duran toda la noche.

jueves, 5 de diciembre de 2013

Peregrinaciones a Juquila

Es fascinante.

Una de las peregrinaciones más destacadas que realizan personas de la comunidad de San Antonino Castillo Velasco por estos días es la que se realiza al Santuario de la Virgen de Juquila.

Lo más común es irse caminando de San Antonino Castillo Velasco al Pedimento y luego al Santuario que se ubica en el municipio de Santa María Juquila.más o menos en cuatro días por diversas rutas, montes, cerros, veredas y pocos tramos en carretera.

Inspira a los peregrinos y los organizadores la fe, ya que nadie participa con fines de lucro.

El organizador es una persona que sirve de guía y anfitrión de los peregrinos, ya que conoce el camino como la palma de su mano y opera la logística de los puntos de encuentro que les permite a los contingentes desayunar, comer, pernoctar entre la serranía y atender algunas contingencias. Para esto se auxilia de algún par de camionetas y ayudantes que son los que transportan los alimentos y son los únicos que se van la mayor parte del tiempo por la carretera.

El organizador se considera un puente entre la gente y la Virgen de Juquila, por eso contribuyen, incluso con subsidios a los peregrinos para que se mantenga esta costumbre.

Los tiempos son milimétricos y el ritmo de la marcha es calculado con precisión matemática, ya que no puede haber retardos.

El guía marca el paso y las horas para el descanso. Por lo general se detiene la marcha a las doce de la noche y se reanuda a las cuatro de la mañana, en medio de la oscuridad de la naturaleza y no pocas veces el acecho de la fauna local, por lo que existe una gran cantidad de anécdotas e historias.

Como se trata de una experiencia de esfuerzo físico se recomienda que los peregrinos hayan entrenado previamente la caminata y de manera especial la subida a los cerros. Además de llevar una mochila que no pese tanto, con lámpara de mano, alcohol, vendas, agua  y lo más indispensable en caso de urgencias.

Muchas personas pretenden regresarse después de las primeras pruebas, pero son alentadas por el grupo que, solidariamente, les impregnan el entusiasmo para conseguir su cometido, siempre y cuando no se ponga en riesgo su integridad física, ya que también hay personas que definitivamente no pueden continuar caminando por sufrir algún tipo de accidente.

Sobre todo se sabe que la energía que mueve al peregrino es la fe, por eso se les requiere el mayor decoro, humildad, respeto y convicción para que su peregrinación resulte exitosa y sin incidentes.

Hay un tipo de peregrinos que son los que llevan penitencia y por lo general van a dan las gracias por algún favor recibido por parte de la milagrosa Virgen de Juquila. La penitencia consiste en endurecer más su peregrinaje, haciéndolo mucho más difícil y tomentoso para el peregrino.

Cuando han logrado su cometido, retornan en autobús o autos.

Un hecho es ampliamente conocido entre los peregrinos que llegan a la meta: la Virgen de Juquila compensa tu esfuerzo y resuelve tu necesidad, por muy difícil que ésta sea.

Esto es cierto e indiscutible y los peregrinos que tienen esta maravillosa experiencia nunca vuelven a ser las mismas personas que antes, porque han adquirido la confianza que da la fe y la extraordinaria vivencia de haber cruzado la mitad del Estado de Oaxaca a pie.