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lunes, 16 de agosto de 2010

Una apuesta singular

Dice el abuelo CL, que cuando era niño---hace más de setenta años---, un rico y próspero personaje de Santiago Apóstol vino a buscar a San Antonino al hombre más rico del pueblo (reservándonos desde luego, las proporciones de tiempo y espacio).
Aquel fulano, que se presumía el hombre más rico de Santiago Apóstol le espetó sin miramientos:
---Oye, fulano. Por ahí dicen que tú tienes mucho dinero. La verdad, yo creo que yo soy el que tiene más dinero. Así que te reto a que enseñemos nuestro capital para ver realmente quién tiene más dinero.
El hombre de San Antonino lo miró con curiosidad y aunque ya tenía antecedentes de esa persona, aceptó el reto y le contestó:
---No sé realmente quién tenga más dinero, pero me gusta la idea. ¿Cómo quieres que nos comparemos?
Después de pensarlo un rato, el hombre de Santiago dijo:
--- Los terrenos por hectáreas y el dinero en monedas de plata 0720 por almudes. (Como sabemos el almud es un recipiente al que le cabe como un kilogramo aproximadamente).
El hombre de San Antonino le reviró:
---Los terrenos por hectáreas y por pueblos y el dinero por carretas en monedas de plata y oro.
El hombre rico de Santiago Apóstol agachó la cabeza y contestó:
---No voy a poder. Creo en su palabra y le ofrezco una disculpa. Y se retiró apenado.
Dice el abuelo CL que el hombre rico de San Antonino fue rico durante muchos años y previniéndose de cualquier robo contrató a un peón de fuera para que lo ayudara exactamente un día viernes, en el que no permitió que nadie entrara a su casa, excepto el peón y él.
Según cuenta el abuelo CL, se sabe que nunca nadie vio salir al peón, pero lo que sí es seguro que parte de esa fortuna de monedas de plata y oro quedaron enterradas en un terreno en el que algunas veces se aprecia una especie de luz que sale de la tierra y que la gente no se acerca hoy en día porque piensan que ese lugar está embrujado.
El terreno ha pasado a diversos dueños, pero nadie a escarbado. Casualmente el nuevo dueño, no conoce la historia, pero el abuelo CL asegura que ahí está enterrado algo más que el dinero.
Le pregunté si él lo ha buscado y me contestó:
---Nunca te metas con los muertos, ni con dinero ajeno...