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sábado, 6 de marzo de 2021

Entrevista al tataranieto de Don José María del Castillo Velasco

 











Santiago Federico del Castillo Hernández desciende en línea paterna del ilustre Don José María del Castillo Velasco, quien  fuera su tatarabuelo. 

Es hijo de Federico Rafael del Castillo Carranza, hijo de Felipe Leobardo del Castillo Velasco y de la Cueva, hijo de Demetrio del Castillo Velasco y León, a su vez hijo de Don José María.

Nació la ciudad de México y es Licenciado en Relaciones Internacionales y Maestro en Administración y Alta Dirección de empresas. 

Ha residido en la ciudad de México, en la ciudad de Puebla así como en la ciudad de León, España y Moscú, Rusia por motivos de intercambios académicos con universidades de dichos países y actualmente desempeña un puesto ejecutivo en una importante empresa de la iniciativa privada.

Casado y con dos hijos, es un ávido seguidor de los deportes de balón, de la historia de México y de la historia universal y es un fans  de la “Guerra de las Galaxias”.

En esta primera parte de la entrevista abordamos algunas cuestiones generales y que el joven Santiago Federico del Castillo Hernández, tataranieto de Don José María del Castillo Velasco, el militar, abogado y periodista que fue ministro del presidente Benito Juárez y que ha legado sus apellidos al pueblo que lo vio nacer, San Antonino Castillo Velasco.

Estimado Santiago, le agradezco la amabilidad y la paciencia para esta entrevista.

- ¿Qué lugar ocupa usted dentro de la descendencia del Lic. José María del Castillo Velasco?

Es mi tatarabuelo por vía paterna. Soy hijo de Federico, hijo de Felipe, hijo de Demetrio, hijo de Don José María.

- Sabemos que José María del Castillo Velasco contrajo matrimonio con una hija del General huajuapense y Gobernador de Oaxaca Don Antonio de León, en cierta forma, ¿su descendencia también es por vía de Don Antonio de León?

Sí, la esposa de mi tatarabuelo se llamaba María de la Luz León Martínez, hija de José María Antonio de León Rivera y de Josefa Martínez Figueroa. De ese matrimonio sabemos que tuvo al menos dos hijos, Don Demetrio del Castillo Velasco y León y María del Rosario Concepción Valentina del Castillo Velasco y León. Mi parentesco es descendencia de Don Demetrio.

- Aunque Don José María del Castillo Velasco nació antes de que Don Benito Juárez creara el Registro Civil en México, ¿sabe usted si existe algún documento sobre su nacimiento? En su caso, ¿nos lo podría compartir?

Cuento con el acta de nacimiento de su hija, así como el acta de Matrimonio de don José María con Luz León.

Cuento con el dato del nacimiento de su hermano José Florencio de Jesús María del Castillo Velasco, que nació en 1828 en Asunción, Tabasco, cuando José María tenía 6 años de edad.

- ¿Cuándo y de qué falleció Don José María del Castillo Velasco?

Cuento con el acta de defunción de Don José María, falleció de hemorragia cerebral en la ciudad de México el 5 de septiembre de 1883.

    - ¿En dónde exactamente se encuentra enterrado Don José María del Castillo Velasco?

Desconozco este dato.

Además de escribir dos obras fundamentales para el derecho constitucional y administrativo en México, Don José María del Castillo Velasco, ¿escribió algún otro libro? ¿Sabe si José María del Castillo Velasco escribió sus memorias o llevaba algún tipo de diario personal?

Se sabe en la familia que escribió otras obras, sin embargo se cuenta a manera de rumor que se perdieron durante la revolución junto con sus memorias, ya que su hijo Demetrio fue perseguido por revolucionarios zapatistas, quienes lo apresaron y juzgaron y fue sentenciado al paredón; sin embargo, cuatro veces fue detenido su fusilamiento gracias a que su esposa y familiares lograban interceder por el ante el gobierno en turno. No obstante, esta situación y las deplorables condiciones en las que se encontraba apresado, le provocaron un hipo constante que terminó por reventarle el bazo y que muriera de hemorragia interna durante su prisión. Falleció en 1919 y todos los bienes de don Demetrio fueron confiscados por los zapatistas.

- ¿Sabe si existe alguna obra biográfica de José María del Castillo Velasco?

Sabemos que hay obras sobre él, principalmente tesis de los archivos jurídicos de la UNAM. Así mismo, al ser familiar directo de Don Florencio del Castillo, (hermano del padre de José María) religioso de alto rango en Costa Rica antes, durante y posterior a la independencia de España, durante el imperio de Iturbide y la independencia de Costa Rica de México. El mismo termino viviendo en México donde falleció,  pero siendo de gran influencia tanto en México, la UNAM y Costa Rica, hay gran variedad de artículos sobre este personaje:

https://archivos.juridicas.unam.mx/www/bjv/libros/2/707/2.pdf

 -En la academia se especula sobre una ruptura de José María del Castillo Velasco con Benito Juárez, ¿tiene conocimiento de este hecho? Y en su caso, ¿Cuál fue la causa?

Si, de hecho en mi familia tenemos muy mala percepción de Juárez, quizá producto de esta ruptura. A manera de “historia familiar” se cuenta que la ruptura se dio por temas religiosos y la legislación “persecutoria” hacia los católicos, siendo que don José María era un ferviente católico. 

Sin embargo, la principal causa de la ruptura fue la necedad del presidente Juárez por no dejar el poder y no permitir elecciones libres, algo que don José María como buen jurista, consideraba esencial para el funcionamiento y legitimidad del gobierno. Si tomamos en cuenta que el presidente Juárez nunca fue electo presidente, sino que heredó el puesto y que murió con el, Don José María insistió en repetidas ocasiones que se convocara a elecciones con la finalidad de tener una transición desde la Reforma, la Monarquía y la Presidencia de Juárez, mucho más pacífica y republicana, se dice que su opinión era que en caso de nunca dejar la presidencia provocaría una sería de dictaduras presidenciales en México que culminaría con un revolución (¿voz de profeta?). 

     - Su señor padre, ¿Qué edad tiene?

Mi padre es Federico del Castillo Carranza, nacido en 1955 hijo de Felipe del Castillo Velasco y de la Cueva, quien tuvo 11 hijos. Mi abuelo falleció en 2005. De los 11 hijos de don Felipe, solo su primogénita y su ultima hija llevan el apellido completo (del Castillo Velasco), todos los demás perdieron el apellido Velasco por simplificación de identidad en trámites; es por ello que yo ya no cuento con el apellido Velasco.

    -Algo que quisiera compartirnos.

La primera esposa de mi abuelo, Don Felipe, de nombre Refugio Carranza Pulido, era familiar directa de Don Venustiano Carranza, por lo cual también contamos con historial y documentación de don Venustiano, así mismo, la hermana de Refugio, mi abuela, se casó con Don Salvador Abascal, líder del movimiento sinarquista, quien llevó una relación muy estrecha con mi abuelo Felipe. Así mismo Alfonso Trueba, otro líder sinarquista muy importante, es padrino de bautizo de mi papá Federico.

Mi bisabuelo Demetrio, quien se caso con Sara de la Cueva, quien es hermana de Alvaro de la Cueva, quien fue rector de la UNAM.

Así mismo, el hermano Juan del Castillo Velasco, hermano de don Felipe, hermano lasallista quien fue rector de los colegios La Salle.

Así mismo te comparto el árbol genealógico de mi familia. 

GENEALOGÍA DE JOSÉ MARÍA











GENEALOGÍA DE LUZ LEÓN











ARBOL GENEALÓGICO DE DON FLORENCIO DEL CASTILLO









ARBOL GENEALÓGICO COMPLETO








viernes, 24 de febrero de 2012

José María del Castillo Velasco


(Para satisfacer las solicitudes de algunos estudiantes, acá les presento información sobre la vida del prócer local Licenciado José María del Castillo Velasco. Creo que para una tarea es suficiente con esto. Cito la bibliografía disponible entre paréntesis, destacando en esta entrega su perfil de municipalista, defensor de los indígenas y visionario sobre el agrarismo y el desarrollo económico. Los primeros datos biográficos los tomé de Silva Herzog, citado más adelante. (Fe de erratas. Julio 15 de 2026. La fotografía que obra en el edificio del ayuntamiento sí se corresponde con un retrato de José María del Castillo Velasco cuando era mucho más joven. La fuente es la propia familia descendiente de Don José María.)

Apuntes biográficos del Licenciado José María del Castillo Velasco

Con la cuarta constitución del país, promulgada en 1857, triunfó la República Federal, pero se omitió al municipio en la Constitución; sin embargo, durante el Congreso Constituyente del 56-57, el diputado oaxaqueño José María Castillo Velasco, había presentado una trascendental propuesta sobre la autonomía municipal.

Se trata de un hombre forjado en la más pura tradición nacionalista y libertaria;  entre cuyas  ideas había una preocupación central: la población organizada en municipios bajo condiciones de desarrollo social sostenido, como un eje político fundamental para el progreso del naciente Estado Nacional.

Nació en 1820 en el pueblo de San Antonino, hoy San Antonino-Castillo Velasco, municipio del distrito de Ocotlán, Oaxaca. Abogado, periodista y político liberal que fue perseguido y encarcelado por Santa Anna.

En varias ocasiones dirigió el periódico El Monitor Republicano. Fue secretario del gobierno del Distrito Federal en 1856 y diputado al Congreso Constituyente, miembro de la comisión redactora de la Constitución de 1857. Combatió contra la Intervención Francesa, obteniendo el grado de coronel. Participó en el sitio de Querétaro.

Fue Secretario de Gobernación del gabinete de Benito Juárez de marzo de 1871 a junio de 1872, y  murió siendo director de la Escuela Nacional de Jurisprudencia, en la ciudad de México en 1883. Creó la Escuela de Artes y Oficios para Mujeres, en el Distrito Federal, la Normal, una escuela para ciegos y un asilo de ancianos.

Castillo Velasco propuso adicionar en la Constitución de 1857, concretamente tres puntos sobre municipalidades que atendían a una personal concepción de avanzada sobre la autonomía municipal, la propiedad social y el desarrollo social.

Sus propuestas, extraídas de la Historia del Congreso Constituyente de 1857 de Francisco Zarco (COLMEX, 1956. p. 362-65), fueron:

·      Toda municipalidad con acuerdo de su colegio electoral puede decretar las obras y medidas que crea convenientes al municipio y votar y recaudar los impuestos que estime necesarios para las obras que acuerde, siempre que con ellas no perjudique a otra municipalidad o al estado.

·      Todo pueblo en la República debe tener terrenos suficientes para el uso común de los vecinos. Los estados de la federación los comprarán, si es necesario, reconociendo el valor de ellos sobre las rentas públicas.

·      Todo ciudadano que carezca de trabajo tiene derecho de adquirir un espacio de tierra cuyo cultivo le proporcione la subsistencia y por el cual pagará, mientras no pueda redimir el capital, una pensión que no exceda del 3 por ciento anual sobre el valor del terreno. Los estados emplearán para este efecto los terrenos baldíos que haya en su territorio y las tierras de cofradías, comprando, si necesario fuere, a los particulares, y reconociendo el valor de las tierras de cofradías y de particulares sobre las rentas públicas, que pagarán su rédito mientras no se pueda redimir el capital.

Estas propuestas las realizó como corolario de una certera disertación, fundamentada en el principio de que la soberanía reside en el pueblo;  de que las instituciones políticas  “no son más que el medio de procurar el bienestar social y ninguna de las que hemos experimentado lo logró.”

De que así como se reconocía a los estados partes integrantes de la federación, así debía reconocerse a las municipalidades partes integrantes de los estados, dado que la preocupación por el desarrollo del estado, debía lograrse a partir de la preocupación por el desarrollo de sus municipios.

También fundamentó sus propuestas en la situación de humildes familias que siendo nativos de lugares con una abundante riqueza natural, no eran dueños de nada. “¿No es vergonzoso para nosotros, liberales, que dejemos subsistir ese estado de cosas, cuando por leyes dictadas por monarcas absolutos se concedían esos terrenos a los pueblos, y se proveía así a sus necesidades? ¿Cuál es el origen de la guerra de castas que incesantemente nos amenaza y que sería el oprobio y la ruina del país, si no es ese estado de mendicidad a que han llegado los pueblos de indígenas?”

La cuestión indígena y la propiedad

En su exposición de motivos presentó una defensa de los indígenas, algunos de cuyos párrafos se reproducen:

“Hay en nuestra República, señor, una raza desgraciada de hombres que llamados indígenas, descendientes de los antiguos dueños de estas ricas comarcas y humillados ahora con su pobreza infinita y sus recuerdos de otros tiempos.

“Hombres más infelices que los esclavos, más infelices aún que las bestias, porque sienten y conocen su degradación y miseria. (...)

“Y esta raza, a pesar de tanta infelicidad y de tanta miseria, es la que cultiva los campos y provee de soldados al ejército. Por gratitud, pues, por respeto a la justicia, por conveniencia pública, saquemos a estos hombres del estado en que se encuentran y proporcionémosle medios de subsistencia y de ilustración.

“¿Cómo puede concebirse una república en que el mayor número de sus habitantes, que son los indígenas, están reducidos a esa desgracia y a esa humillación que he bosquejado apenas y que vosotros conocéis muy bien? ¿Cómo se han de establecer y afirmar las instituciones liberales, si hay una mayoría de ciudadanos para quienes la libertad es una quimera y tal vez un absurdo?
¿Cómo ha de existir una república, cuyo mayor número de habitantes ni produce ni consume? Que el poder de vuestra palabra, señores diputados, rehabilite a esa raza desgraciada, y habréis destruido uno de los grandes focos de disolución que amenazan de muerte a la república, y habréis aumentado su población como por encanto.

“Si se estudian sus costumbres, se hallarán entre los indios instintos de severa justicia y de abnegación para cumplir con los preceptos que imponen las leyes. Y siendo esto así ¿por qué ha de perder la patria el trabajo y la inteligencia y la producción de tantos de sus hijos? ¿Por qué ha de sufrir la humanidad que haya pueblos numerosos hundidos en la desgracia y en la infelicidad?
Para cortar tantos males no hay en mi humilde juicio más que un medio, y es el de dar propiedad a los indígenas, ennoblecerlos con el trabajo y alentarlos al fruto de él.

“No puede ser  justo que se prive a ningún hombre del ejercicio del derecho de propiedad que tiene por su misma organización física y moral.
Pero no sólo para los indios será provechoso este repartimiento de la propiedad, sino para nuestra llamada clase media, porque es notable que el pauperismo entre nosotros corroe y aniquila a los indígenas y a esa clase.”

Finalmente, el diputado Castillo Velazco concluyó: “por más que se tema a las cuestiones de propiedad, es preciso confesar que en ellas se encuentra la resolución de casi todos nuestros problemas sociales, y es preciso también confesar que los pueblos nos han enviado aquí no a asustarnos con la gravedad de las cuestiones, sino a resolverlas para bien de ellos.”

Visión de largo alcance

Analizando estas propuestas de reformas a la Constitución de 1857, Jesús Silva Herzog comenta en su excelente libro “El pensamiento económico, social y político de México 1810- 1964”, ( IMIE, México, 1967, p. 170), que en realidad “las tales adiciones eran equivalentes a una ley agraria concebida con indiscutible habilidad.

“La mayoría de los miembros del Congreso no las aceptaron, con el argumento de que se trataba de cuestiones secundarias de detalle, que no debían formar parte de la Ley fundamental de la República; mas en el fondo es seguro que el rechazo se debió más bien al temor de provocar violentas reacciones de los grandes terratenientes.” 

El maestro Silva Herzog agrega: “se ocurre pensar que si las adiciones de Castillo Velasco se hubieran incorporado a la Constitución de 1857 y se hubieran aplicado con celo y tenacidad, la evolución económica, social y política del pueblo mexicano hubiera sido diferente, y distinta de nuestra historia.